
Cada día me sorprendo más con las faltas de educación, de buena crianza, modales o cómo quieran decirlo, de un país en decadencia.Los buenos tratos no son propios de los de clase alta, es más, los veo salir en su mayoría de gente humilde y no del "cuico".¿No se supone que la gente con menos recursos es "mal educada"?. Otra mentira o justificación.
Si es por eso, me da pena que nos conozcan en el exterior como "ladrones" y que nos justifiquen como que es parte de nuestra cultura, pero si además nos reconocen como "sin modales", ¿No es demasiado?.
Si digo ordinario me alcanza, puesto que se ha transformado en el actuar común de una sociedad cada día más decadente, si me tíldan de soñadora, lo soy, aspiro vivir en una sociedad donde el "hueón" sea una palabra de coloquio que guardemos con cierto pudor y no la ventilemos en cualquier momento, no me malentiendan, yo la uso, y mucho, pero como me enseñó un profesor, todo está enmarcado en un simple contexto, "hombre, tiempo y espacio.
Miro a mi alrededor, en un día como cualquiera, les cuento lo que hay, en las micros, los hombres no dan el asiento a las mujeres o al que lleva muchos paquetes, ¿Les importaría que no se lo cedieran a sus madres?, en el metro todos se empujan para pasar, "total están apurados y les da lata hablar para pedir permiso, cada uno con sus problemas". Los autos si pueden no paran ante los peatones, pero para qué les cuento si ya lo saben, probablemente han estado de los dos lados.
El otro día, un compañero de universidad, botó, sin quererlo, mi notebook al suelo, no se dio cuenta, como soy algo "educada", no le hablé de mala forma y le dije "Oye, no botes mi computador", esto, con mi mejor tono dulce, a lo que este personaje me respondió, luego de hacer una sinapsis tardìa, "Recógelo vo", yo quedé pasmada, a lo más Condorito, PLOP!.
Otra compañera me aconsejó luego que me tenía que acostumbrar a esperar cualquier cosa de cualquier persona, ¡ME NIEGO!, ¿Por qué me tengo que acostumbrar a los malos tratos de gente que no conozco?, y aunque los conociera, no me interesa que el día de mañana mi hijo me trate de "hueona culiá" o quien sabe qué garabato le corresponda a su época.
Y aunque se me vengan encima fundaciones completas, Derechos Humanos, del Niño o cualquiera, si mi hijo llegara a sus 13 años a asemejarse a esta niña Música, quien le lanzó un JARRO con agua a la ministra de Educación, la "patá" en el "poto" no se la quita nadie.
Sería mi mayor frustración, haber criado a un hijo que no sepa o desconozca una palabra de tres sílabas y muy simple RESPETO.No me explico cómo esa madre avala a su niñita, si hace esto a sus trece años, ¿Qué va a hacer a los veinte?, si ella es una niña con voz, prefiero que sean sometidos. ¿Quién dijo que si no te escuchan estás habilitado para agredir?.Entonces en el Congreso tendrían que estar todos con un palo en la mano, agarrandose del pelo o a "combos".
Si yo en el colegio hubiera siquiera levantado la voz a un profesor, les aseguro que el pase directo era para la Dirección, y la directora, Sister Anne, me habría dado una charla de horas,y hasta una suspensión, más el castigo indiscutido de mi querida madre, que podría haber incluído algún incentivo físico, ni siquiera consideré alguna vez la opción de hacer algo como eso.
Antes, de puro jodida, le decía a las personas en general "Se le cayó algo", cuando botaban papeles al suelo, ahora ni aunque me paguen lo hago, no necesito explicar por qué.
Leí todo lo que escribí y sueno pacata, los que me conocen bien, saben que es lo que menos me caracteriza, pero de verdad, con un poco de seriedad encuentrenme la razón, estamos mal.
Me pregunto ¿Y los Periodistas, por qué no reportean estos temas?, si el material está sobrando.


