Los medios de comunicación, cualquiera sea su género, funcionan como empresas que ofrecen un producto, la información. La existencia de los medios se justifica por la necesidad de entregar información y recibirla.
Noticias, música, entretención y cultura se transforman entonces en un paquete de productos que ofrecen los medios escritos, televisivos y radiales. Los compradores, el público, seleccionan qué consumir, de esta forma se solventan directa o indirectamente los empresarios comunicacionales.
Dentro de las empresas existen productores, en este caso periodistas, pueden además existir escritores, comunicadores natos, especialistas y desinformadores, aquellos que sólo confunden cuando desconocen lo que entregan y opinan. Los dueños de los negocios siempre juegan el mismo papel, pero lo principal siempre es el producto noticioso, relevante o irrelevante, se sublima o degrada, se mantiene en el imaginario colectivo o sólo se olvida, sin definir su clasificación es la razón del trabajo de este tipo de comunicadores.
Como en toda oficina, existen quienes desarrollan su labor por vocación, informan a la población, pretenden entregar cultura a sus pares, piensan en lo fundamental de ayudar a formar opiniones, pero también existen aquellos que sólo les interesa vender o producir a cualquier costo, lo que se traduce en auditores, rating y compras.
Farándula, política, cultura, sociedad, espectáculos, economía, entretención y crónica policial, forman parte de un mismo saco, la realidad, es necesario conocer de esta para situar al hombre en el tiempo y el espacio. Estamos en un país donde se promulgó la Ley de Prensa hace algunos años, es necesario que se aprovechen los recursos para informar libremente de todo aquello que pueda ayudar a marcar diferencias en la opinión pública y no tan sólo recitar información limitada, sino cubrir objetivamente toda área de interés.
Producto y empleado defectuoso dentro de los medios es cuando no se aportan informaciones relevantes o se ayuda a disminuir las brechas de información e inclusive de léxico que es lo primordial al momento de codificar, ser cercanos a la gente pero no menospreciarla, como es el caso del Diario La Cuarta. Un buen comunicador aporta inclusive con su lenguaje.
Toda empresa funciona con empleados y productos defectuosos, y quien quiera que una empresa funcione necesita de buenos productores, que espero el día de mañana sea mi rol en una Empresa Informativa, donde mi trabajo sea de ayuda para quien quiera formar su propia opinión y no ser influenciado o desinformado.
martes, 18 de marzo de 2008
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